¿Cuánta gente invitar a nuestra boda?

Es una de las primeras cosas que se deben de tener hechas lo más pronto posible; ‘’ ¿A cuántas personas invitamos a nuestra boda?’’ Es uno de los grandes quebraderos de cabeza para los novios y de hecho, una de las variables que más cambios sufre hasta bien entrada la fecha final.

Muchas parejas os introducís en este precioso período con una idea clara, ‘’una boda íntima’’. Otras en cambio, queréis celebrarlo por todo lo alto y vuestro número sobrepasa los 150 invitados.

Bien podemos decir que hay tres cosas súper importantes a tener en cuenta, que además os hará más fácil la elección. Ya nos conocéis, nos gusta sintetizar las cosas y ponerlas sencillas, porque realmente lo son.

1. El presupuesto. Los ahorros que habéis estado guardando para vuestra boda se rompen aquí. Pero se rompen a gusto. Tanto si optáis por una boda más tranquila como con una con más gente, todos los detalles se adaptarán a vosotros y puede ser una boda preciosa, en cualquier caso. En Quinta Lacy, por ejemplo, tenemos unos menús deliciosos para todos los gustos y para todas las huchas.

2. Empezad por el núcleo más cercano: familia. Padres, madres, abuelos, tíos, primos, tíos de mi prima, hermanos de abuelos… Pasando al siguiente nivel: amigos. Mejores amigos, amigos del colegio, amigos del instituto, de la universidad, del trabajo (pensad que a veces el número se multiplica si contamos a las parejas y los niños). Y después el tercer nivel: conocidos, bien por razones profesionales o “de compromiso” familiar y/o amistad. La cosa está en que, nadie, NADIE, os agüe la fiesta. Debéis estar cómodos en todo momento y vivirlo con aquellos que realmente os hagan felices. Como ya hemos dicho, habrá muchas versiones de la lista inicial, y el presupuesto también moldea en cierto modo este punto.

3. La fecha. Aunque parezca que no, es clave para la lista. Sobre todo, si caen en fechas señaladas. En el caso de que vuestro enlace sea en verano, es probable que algunos de ellos tengan ya planeadas sus vacaciones y no puedan asistir.

Si tenéis todas estas cuestiones claras, seguro que ya habréis visto un poquito la luz y sabréis qué nombres apuntar en la importante lista.

Sean los que sean, lo que sí es seguro es que en Quinta Lacy le daremos lo mejor a todos y cada uno de ellos.

Barreras arquitectónicas, no gracias

Una celebración, del tipo que sea, requiere que cada uno de los invitados a ella se sienta implicado, acogido y a gusto en el entorno donde esta se celebra. Es fundamental a la hora de organizar un evento, tener en cuenta cada detalle y cómo cubrir las necesidades de cada una de las personas que van a acudir.

Por ello, en Quinta Lacy nos sentimos especialmente orgullosos del diseño de nuestras instalaciones. Y es que podemos presumir de un entorno diáfano, abierto y accesible para todos.

No nos gustan las barreras, del tipo que sean. Porque un emplazamiento como el nuestro fue creado para acoger grandes momentos, llenos de diversión, de ocio, de amor, de reunión y sobre todo, de sueños. ¿Y en qué sueños aparecen obstáculos?

Nuestros jardines y salones, además de estar estratégicamente distribuidos para satisfacer todos los menesteres que nuestros clientes puedan requerir, están dotados de todas las comodidades necesarias para abarcar cualquier acontecimiento. Y por supuesto, no hay comodidad mayor que la propia accesibilidad

Sin escalones, sin pilares. Todo llano y listo para que nuestros invitados puedan moverse a su antojo. Tan solo una preocupación: disfrutar al máximo.

Un lugar mágico e íntimo donde nos preocupamos por prestar la atención que cada una de las personas que vienen a nosotros se merecen. Un sitio acogedor, representante en su arquitectura de las últimas tendencias, con especial cuidado en los detalles y perfecto para una preciosa boda, una familiar comunión, un entrañable bautizo y por qué no, una fiesta especial.

¿Preparados para moveros como peces en el agua en Quinta Lacy? Nuestro equipo de profesionales velará para que nada se interponga en vuestras fechas especiales.

Bodas civiles con encanto

Las bodas civiles son cada vez más aclamadas por las parejas enamoradas que se deciden a dar el paso. Son a efectos legales, exactamente igual de válidas que una boda religiosa.

Sin embargo, si el componente religioso no es especialmente relevante para los novios, las bodas civiles tienen cierto encanto especial, y es que pueden personalizarse de una forma mucho más abierta y al gusto del futuro matrimonio.

Cientos de posibilidades se abren como un abanico a la hora de plantear el gran día, ya que no resulta indispensable que la celebración del enlace tenga que desarrollarse obligatoriamente en los juzgados. Así, el encuentro entre los tortolitos puede hacerse, por ejemplo, en el mismo lugar donde posteriormente va a tener lugar el esperado banquete.

¿Y por qué no proponeros que lo celebréis en Quinta Lacy?

Si en algo somos especialistas, es en la organización de bodas de ensueño. Y no solo en lo que se refiere al convite o al cóctel, ¡somos expertos en todo el proceso, de principio a fin! Si conocéis nuestros espacios sabréis que están especialmente diseñados y adaptados para recoger el maravilloso encuentro y ser testigos del ‘’sí quiero’’.

Con muchos años de experiencia, en Quinta Lacy contamos con todo lo necesario para preparar junto a vosotros el día de vuestra boda. En invierno, en otoño, en primavera o en verano, cualquier fecha es perfecta para casarse en nuestro recinto. Con salones equipados y preciosos jardines, dentro o fuera, la ceremonia será el inicio de un día perfecto en el que los invitados no tendrán que desplazarse y podrán dirigirse inmediatamente después a la zona del cóctel.

¡Son todo ventajas! Junto a vosotros nos encargaremos de todo lo relacionado con la decoración del lugar, de la distribución de los espacios y de cómo sorprender a los invitados. Y por supuesto, de sorprenderos a vosotros.

Llamadnos y venid a visitarnos, vuestra boda soñada tiene que empezar a organizarse ¡cuanto antes!

¿Quién dijo que las bodas habían de durar solo un día?

Sucede en otros lugares del mundo, como por ejemplo Marruecos, las bodas pueden llegar a durar entre 3 y 5 días dependiendo de la zona y eso porque desde hace un tiempo sufrieron modificaciones y se acortaron. O aquí mismo, en la cultura gitana, también tienen por tradición que los enlaces se prolonguen entre 2 y 3 días, en los que la celebración y el goce es continuo. Estamos seguros que, en otras muchas partes del mundo, las bodas toman parte durante más de un día.

En esta zona, por tradición, para la celebración de las ceremonias se establece un día, ese “día especial e inolvidable”. Pero a veces, ¿No se os queda la sensación de que os ha faltado un poquito más? No se trata de modificar todo el esquema, sino de prolongar algo más el momento. Si bien es un día en el que tiene lugar el enlace como tal, oficiado ante un juez o la Iglesia, con su correspondiente banquete y todas las sorpresas, el baile, la barra libre, la orquesta, la animación, etc…

Al día siguiente es como que todo ha terminado de repente, y hay ocasiones en las que ni siquiera te has dado cuenta de que no os habéis despedido de vuestros amigos de la Universidad o de vuestros tíos que viven en Australia, porque la verdad sea dicha, estabais en otra cosa y no os distéis ni cuenta.

Pues eso no tiene por qué ser así, porque tiene una perfecta solución y es añadir un día más. Algo así como la Post-wedding o la post-boda. Justo el día después de la boda, en el que os volváis a reunir, los mismos, o los que no pudieron ir, o de los que no os despedisteis, o solo vuestra familia, como bien queráis, pero reuniros de nuevo en un ambiente más tranquilo y relajado, con mucha pausa, para una comida o una cena. Y así, terminar de rellenar ese pedacito del corazón que faltó del día anterior.

Además, por si fuera poco, también está la propuesta del día anterior al enlace también llamada “la cena de ensayo”.

¡En Quinta Lacy apostamos por ambas propuestas!

¿Cómo siento a los invitados el día de mi boda?

Dónde y con quién sentar a los invitados. Qué miedo puede recorrernos el cuerpo cuando llega la hora de tener que concentraros juntos a elaborar las mesas. Os vamos a ser muy sinceros: tarea fácil, no es precisamente ¿Quién dijo que era sencillo juntar en una plantilla las relaciones personales con las matemáticas? ‘’Mi prima tiene que estar al lado de su novio, que a la vez es amigo del vecino del primo de mi futuro marido, pero en la mesa solo pueden sentarse diez personas y …’’  o “¿se enfadará x si lo siento con y?’’. No es fácil. Pero, por otra parte, es de mucha ayuda para otros factores como, por ejemplo:

A repasar vuestra lista de invitados.
A conocer a familiares de vuestra pareja que no sabíais que existían (así mismo, conoceros vosotros un poco más).

Desde Quinta Lacy, nuestro primer consejo es el siguiente: Haced lo que realmente queráis hacer. Parece evidente, pero muchas parejas se vuelven locas con el protocolo, los líos familiares, los jaleos entre amigos y la disposición de las mesas. Es vuestro día, solo vuestro, así que manos a la obra y a crear el día de vuestros sueños.

Más que consejos, os damos algunas pautas y trucos para que todo vaya rodado.

Podéis elegir entre papel o electrónico, pero tened siempre una lista escrita de como vais a colocar a los invitados. Y a ser posible, actualizada en todo momento, con cualquier mínimo cambio que hayáis pensado.

Lo segundo, es elegir las mesas: redondas o rectangulares. Las redondas son las más utilizadas, ya que incitan más al diálogo y a la cercanía entre los invitados. Eso sí, no los acerquéis demasiado y no sobrepaséis de 8 o 10 el número de sillas.

Las mesas rectangulares son más informales, en ellas se pueden ubicar hasta 30 invitados. Son una buena opción, primero, para la mesa nupcial y segundo para ceremonias intimas con pocos invitados.

En Quinta Lacy disponemos de ambos tipos, aunque siempre nos decantaremos por las mesas redondas.

Estamos en el siglo XXI y el protocolo solo es para los que quieran seguirlo. No es una ley estatal el sentarse con los padres, qué va. Podéis diseñar vuestra mesa de la forma que deseéis. Con amigos, con primos, con tíos, con amigos y con primos… ¡Sois totalmente libres!  Como ya os hemos dicho, es vuestro día, y el mejor consejo que podemos daros es que hagáis lo que os dé la gana.

Respecto a dónde, sí os decimos que es mejor sentaros en medio de todo el cotarro, para que no perdáis detalle de todo lo que pase y vuestros invitados tengan plena visibilidad hacia vosotros.

Por último, pensad una forma bonita y original de presentar las minutas de los asientos de vuestros invitados para ponerlas en la recepción. Hay muuuchas ideas…

Contad con nuestro asesoramiento, pues Quinta Lacy está formado por un equipo de profesionales experto en crear días de ensueño. Solo tenéis que llamarnos y contarnos lo que queréis para ponernos cuanto antes a prepararlo todo.

Noche y día

Nino Bravo presenta estupendamente este post, aunque es otra la idea que traemos, que no tiene que ver con lo musical, pero por supuesto sí con el amor y su máxima representación, las bodas. Nosotros ya sabemos que os queréis noche y día y que os queréis con locura; razones suficientes por las que dos personas deciden unir sus vidas y compartir el camino, juntos, sin un “hasta” ni un final, porque eso no existe cuando hay amor de por medio. Nosotros hemos vivido tantos momentos como este y nos encanta tanto, tanto, que queremos más y esta vez con vosotros.

Uno de los dilemas que se presenta en la segunda parte del cuándo (la primera es la fecha), es el momento, si por la noche o por el día. Ambos tienen su encanto único y especial, pero lo que queremos es contaros como son en Quinta Lacy, más ahora que viene la primavera. Sabréis enseguida por cual os decantáis después de conocer sus características.

Las bodas de día, son tiernas y cálidas en general, y enérgicas y vitales particularmente en Quinta Lacy. Qué duda cabe que el clima de esta zona durante la primavera acompaña de forma ideal pero el resultado adquiere mayor peso cuando le sumamos 3 fantásticos jardines, los cuales te recibirán en pleno apogeo, dónde disfrutar de este tiempo con tus invitados. Son perfectas si muchos de tus invitados son niños porque la zona de juegos al aire libre les chifla.  Las bodas de día se hacen cortas a pesar de que los días son más largos; se hacen cortas porque estáis disfrutando al máximo de vuestro día soñado desde primera hora del mediodía hasta el final de la tarde, momento del resopón (merienda-cena) perfecto que te ofrece Quinta Lacy si celebráis vuestra boda un domingo. La guinda del pastel propicia para culminar el día.

Las bodas de noche, son románticas… porque desde el jardín, en lo alto del cielo la luz de la luna se alza solo para vosotros creando un halo indudable de sueño de una noche de verano; son íntimas y pasionales cuando fusionas el cóctel de bienvenida en los jardines y la cena en los salones, los cuales están acondicionados para que el halo de la luz de la luna se prolongue hasta aquí y que no acabe la magia. Una gran pista de baile y un escenario para la orquesta, el dj, un homenaje a Nino Bravo y los discursos.

¿Qué momento os seduce más? Venid, contádnoslo y hagámoslo realidad en Quinta Lacy.

¡Nos casamos! ¿Por dónde empezamos? Solo necesitas 3 pasos básicos para preparar tu boda.

Ha llegado uno de los momentos más deseados de vuestra vida, ¡por fin tu chico se lanzó a pedirte matrimonio de la forma más romántica que podías imaginar! o, tal vez, ¡por fin tu chica se lanzó a pedirte matrimonio de la forma más original que podrías desear! Sea como sea, os casáis, y después de tantos años imaginando este momento, no tenéis ni idea de qué hacer ahora. ¿Por dónde se empieza a organizar un evento así?

El paso número uno es el siguiente: Respirar. Respirad y prometeos una cosa; ‘’Vamos a disfrutar de cada instante de todo el proceso.

El paso número dos es sencillo y se trata de recurrir a la infalible fórmula secreta: un equipo de buenos profesionales que puedan ofrecerme todo lo que deseo para ese día.

Aquí es donde Quinta Lacy entra en acción porque no solo estáis eligiendo un lugar de ensueño dónde todo tiene cabida, sino que también estáis eligiendo el equipo ideal para crear vuestra boda.

Por ello, el paso número tres es soñar, pedir y vivir al máximo. Porque estáis dando uno de los pasos más bonitos e importantes de vuestra vida y el estrés no tiene lugar.

Ya llegados a este punto, vuelve al paso número dos: llamando y viniendo a visitarnos, analizad nuestros espacios, visualizad el precioso vestido recorriendo los jardines, los rincones del salón y a vuestros invitados riendo y embobados con vuestro amor. Aseguraos de cuándo queréis que se haga realidad ‘’ese día’’ y haced que lo guardemos en nuestro calendario solo para vosotros. A partir de ese instante, nosotros nos haremos cargo de todo y la organización de tu boda será coser y cantar.

No dudéis en consultar todo lo que queráis con Quinta Lacy, estaremos encantados de formar parte de algo tan importante para vosotros y de facilitar todos los pasos para que tan solo os preocupéis de soñar y de disfrutar. Llamadnos y haced la reserva de vuestra boda en el 965 378 460 ó 660 897 068. Y, ¡ENHORABUENA!

 

Foto by jcomp

Coches de boda

Estáis ahí, ahí, que no os termina de seducir ni de convencer tener que utilizar el coche familiar para ir a vuestra boda. Porque lo que vosotros estáis buscando es algo original y diferente. No hay problema porque ahora, por un precio más que asequible puedes disponer de una amplia variedad coches de boda y otros vehículos.

Actualmente, ya hay muchas empresas que se dedican al alquiler de vehículos para todo tipo de eventos, especialmente para bodas. Saben que ahora muchas parejas se alejan del clásico (aunque siempre acertado) de decorar el coche con flores y quieren ir un paso más allá haciendo que el transporte en sí sea lo especial. Además, que sea al mejor precio posible. El primer paso es sencillo: abrir internet y poner en el buscador coches de boda. Te saldrán muchos resultados, pero así os hacéis una idea de lo que estamos hablando. Lo bueno es no hay que irse muy lejos, porque en esta zona de Alicante y Murcia y alrededores hay una oferta de más de 600 empresas

Coches de época: Cadillacs, Mercedes, Rolls Royce, Ford, Mustang, Record Cabriolet, …, de diferentes colores y modelos (descapotables, clásicos, pequeños, grandes, etc). Por ejemplo, para las parejas que le quieran dar el toque retro a su boda, hay empresas que ofrecen el Citroen 2CV, el escarabajo de toda la vida y la Volkswagen T1 del año 58 en muy buen estado. En algunas ocasiones, el conductor está incluido y dependerá de las horas la tarifa de precios.

Por otro lado, no solo los coches toman parte en la función, también los carruajes e incluso las Vespas con sidecar para los más aventureros, ahí es elección quien conduce y quien va en el sidecar. A nosotros esta última opción nos encanta, porque no se suele ver muchas veces.

Lo bueno de decantaros por este tipo de vehículos, es que puede ser parte de la decoración de vuestra boda en el lugar de celebración. No hace mucho, una pareja de novios decidió que un carruaje antiguo (solo el carruaje) sería un elemento de decoración. Y quedó realmente precioso…

¿Qué os parece la idea? ¿La incluirías en vuestro presupuesto?

 

Foto by jjdluxecars / jjdluxecars.com

Bodas de otoño en Quinta Lacy

La temporada de bodas en Quinta Lacy se suele inaugurar normalmente en primavera, abril-mayo. La llegada del ‘buen tiempo’ motiva a los novios a que se decanten por estas fechas tan llena de sol, cielo despejado y nuevas plantas en flor. A nosotros nos encanta también esta estación porque es obvio que las cosas que se pueden hacer son innumerables. Pero, por otro lado, nos gusta mucho también lo diferente ya que en la época de otoño e invierno también se pueden llegar a hacer cosas preciosas. Cada una tiene su toque especial, sus propios colores, sus flores, en suma: una temática diferente. Además, antes hemos puesto el ‘buen tiempo’ entre comillas porque, por si fuera poco, en esta zona de España (mediterráneo puro) somos tan afortunados que gozamos de una temperatura media fantástica (unos 21º aproximadamente) para que realizar un cóctel en el jardín, con ayuda de algunos instrumentos que aclimaten, sin problemas.

Hoy proponemos imaginar una boda otoñal. El otoño inspira colores burdeos, verdes, nudes o beige, avellana o naranjas oscuros acorde con las puestas de sol… inspira una boda rústica o rural, como si estuviéramos en un bosque encantado. Nos brinda una luz cálida maravillosa que podemos combinar con un techo estrellado (luces en disposición de techo) para el jardín. Además, podemos utilizar muchos recursos naturales para decorar como las flores o las hojas secas para los centros de mesa, y las piñas para poner las minutas, los troncos como base de los platos o como pequeños banquitos para que descansen nuestros invitados, hacer un manto de paja sobre el suelo, ¡Incluso tu ramo de novia puede ser de lo más natural!

Y como no, los platos también cambian. En verano apetece cosas fresquitas y ligeras, en cambio en otoño puedes cambiar el menú y sorprender con selección de sidras y vinos calientes después de la cena, platos más consistentes pero suculentos y, para terminar: una tarta de bizcocho con flores silvestres.

¡A nosotros nos suena fantástico!

 

Foto by Prostooleh – Freepik

Cena de Ensayo, el previo al día de la boda.

Poco a poco le vamos pisando los talones a Estados Unidos en cuestión de celebraciones, porque nunca podremos negar que son un referente indiscutible en lo que a eventos se refiere. Cualquier logro o cosa nueva, es un motivo de celebración para ellos, como por ejemplo la llegada de un recién nacido. Son ideas que nos encantan y las buenas tradiciones se pueden y deben coger prestadas. Además, una premisa que compartimos desde el principio Quinta Lacy con Estados Unidos es que las cosas si se hacen, se hacen bien, por todo lo alto, a lo grande.

El tema del que vamos a hablar a continuación seguro que ya lo conoceréis probablemente de oídas, pero os lo vamos a presentar de tal forma que querréis ponerlo en práctica: la rehearsal dinner o lo que traduciríamos aquí literalmente como Cena de ensayo. Se trata de una reunión que tiene lugar el día anterior a la boda, a la que asisten los invitados más allegados a los novios como familiares, amigos cercanos y damas de honor entre otros. El cometido principal de esta reunión en teoría es para ensayar para el día de boda y que se conozcan aquellos que todavía no han tenido oportunidad, pero en la realidad o el enfoque que le daríamos nosotros, sería el hecho de juntarse simplemente para tener un encuentro previo al gran día y que los novios se sientan arropados.

Suele ser un acto informal para una cena (como el propio nombre indica) pero también se puede hacer una comida o incluso un brunch (almuerzo-comida). Lo que nos gusta es el concepto de que antes de la boda haya un encuentro desenfadado o formal (eso ya es cosa de los novios) para que los nervios se vayan poco a poco, que no sea todo tan de golpe y frío el día de la boda y lo mejor, para alargar un poquito más la alegría y la felicidad de lo que está por llegar.