Coches de boda

Estáis ahí, ahí, que no os termina de seducir ni de convencer tener que utilizar el coche familiar para ir a vuestra boda. Porque lo que vosotros estáis buscando es algo original y diferente. No hay problema porque ahora, por un precio más que asequible puedes disponer de una amplia variedad coches de boda y otros vehículos.

Actualmente, ya hay muchas empresas que se dedican al alquiler de vehículos para todo tipo de eventos, especialmente para bodas. Saben que ahora muchas parejas se alejan del clásico (aunque siempre acertado) de decorar el coche con flores y quieren ir un paso más allá haciendo que el transporte en sí sea lo especial. Además, que sea al mejor precio posible. El primer paso es sencillo: abrir internet y poner en el buscador coches de boda. Te saldrán muchos resultados, pero así os hacéis una idea de lo que estamos hablando. Lo bueno es no hay que irse muy lejos, porque en esta zona de Alicante y Murcia y alrededores hay una oferta de más de 600 empresas

Coches de época: Cadillacs, Mercedes, Rolls Royce, Ford, Mustang, Record Cabriolet, …, de diferentes colores y modelos (descapotables, clásicos, pequeños, grandes, etc). Por ejemplo, para las parejas que le quieran dar el toque retro a su boda, hay empresas que ofrecen el Citroen 2CV, el escarabajo de toda la vida y la Volkswagen T1 del año 58 en muy buen estado. En algunas ocasiones, el conductor está incluido y dependerá de las horas la tarifa de precios.

Por otro lado, no solo los coches toman parte en la función, también los carruajes e incluso las Vespas con sidecar para los más aventureros, ahí es elección quien conduce y quien va en el sidecar. A nosotros esta última opción nos encanta, porque no se suele ver muchas veces.

Lo bueno de decantaros por este tipo de vehículos, es que puede ser parte de la decoración de vuestra boda en el lugar de celebración. No hace mucho, una pareja de novios decidió que un carruaje antiguo (solo el carruaje) sería un elemento de decoración. Y quedó realmente precioso…

¿Qué os parece la idea? ¿La incluirías en vuestro presupuesto?

 

Foto by jjdluxecars / jjdluxecars.com

Bodas de otoño en Quinta Lacy

La temporada de bodas en Quinta Lacy se suele inaugurar normalmente en primavera, abril-mayo. La llegada del ‘buen tiempo’ motiva a los novios a que se decanten por estas fechas tan llena de sol, cielo despejado y nuevas plantas en flor. A nosotros nos encanta también esta estación porque es obvio que las cosas que se pueden hacer son innumerables. Pero, por otro lado, nos gusta mucho también lo diferente ya que en la época de otoño e invierno también se pueden llegar a hacer cosas preciosas. Cada una tiene su toque especial, sus propios colores, sus flores, en suma: una temática diferente. Además, antes hemos puesto el ‘buen tiempo’ entre comillas porque, por si fuera poco, en esta zona de España (mediterráneo puro) somos tan afortunados que gozamos de una temperatura media fantástica (unos 21º aproximadamente) para que realizar un cóctel en el jardín, con ayuda de algunos instrumentos que aclimaten, sin problemas.

Hoy proponemos imaginar una boda otoñal. El otoño inspira colores burdeos, verdes, nudes o beige, avellana o naranjas oscuros acorde con las puestas de sol… inspira una boda rústica o rural, como si estuviéramos en un bosque encantado. Nos brinda una luz cálida maravillosa que podemos combinar con un techo estrellado (luces en disposición de techo) para el jardín. Además, podemos utilizar muchos recursos naturales para decorar como las flores o las hojas secas para los centros de mesa, y las piñas para poner las minutas, los troncos como base de los platos o como pequeños banquitos para que descansen nuestros invitados, hacer un manto de paja sobre el suelo, ¡Incluso tu ramo de novia puede ser de lo más natural!

Y como no, los platos también cambian. En verano apetece cosas fresquitas y ligeras, en cambio en otoño puedes cambiar el menú y sorprender con selección de sidras y vinos calientes después de la cena, platos más consistentes pero suculentos y, para terminar: una tarta de bizcocho con flores silvestres.

¡A nosotros nos suena fantástico!

 

Foto by Prostooleh – Freepik

Cena de Ensayo, el previo al día de la boda.

Poco a poco le vamos pisando los talones a Estados Unidos en cuestión de celebraciones, porque nunca podremos negar que son un referente indiscutible en lo que a eventos se refiere. Cualquier logro o cosa nueva, es un motivo de celebración para ellos, como por ejemplo la llegada de un recién nacido. Son ideas que nos encantan y las buenas tradiciones se pueden y deben coger prestadas. Además, una premisa que compartimos desde el principio Quinta Lacy con Estados Unidos es que las cosas si se hacen, se hacen bien, por todo lo alto, a lo grande.

El tema del que vamos a hablar a continuación seguro que ya lo conoceréis probablemente de oídas, pero os lo vamos a presentar de tal forma que querréis ponerlo en práctica: la rehearsal dinner o lo que traduciríamos aquí literalmente como Cena de ensayo. Se trata de una reunión que tiene lugar el día anterior a la boda, a la que asisten los invitados más allegados a los novios como familiares, amigos cercanos y damas de honor entre otros. El cometido principal de esta reunión en teoría es para ensayar para el día de boda y que se conozcan aquellos que todavía no han tenido oportunidad, pero en la realidad o el enfoque que le daríamos nosotros, sería el hecho de juntarse simplemente para tener un encuentro previo al gran día y que los novios se sientan arropados.

Suele ser un acto informal para una cena (como el propio nombre indica) pero también se puede hacer una comida o incluso un brunch (almuerzo-comida). Lo que nos gusta es el concepto de que antes de la boda haya un encuentro desenfadado o formal (eso ya es cosa de los novios) para que los nervios se vayan poco a poco, que no sea todo tan de golpe y frío el día de la boda y lo mejor, para alargar un poquito más la alegría y la felicidad de lo que está por llegar.

Planifica la distribución de las mesas de tu boda como un profesional

Organizar una boda puede ser tan emocionante y divertido como, a veces, exasperante. Uno de esos momentos de desesperación según los novios suele ser la distribución de los invitados en las mesas del salón de bodas, sin embargo siempre puedes ayudarte de estas sencillas reglas de protocolo para facilitar la labor.

En la mesa presidencial siempre se sientan las personas más cercanas e importantes para los novios, es decir; los padres de ambos y los padrinos (si es que no son ellos mismos). Los novios se sentarán en medio, la novia a la derecha del novio y los demás como sigue: la madrina al lado del novio y al lado de los padrinos sus respectivas parejas. El resto de las demás mesas también se ordenarán por cercanía, colocando a los familiares más cercanos después de los padres, es decir; tíos, primos, etc. en las mesas más próximas a la mesa presidencial. Una vez distribuidas las familias se pasa a la distribución de los amigos.

Normalmente las mesas redondas para los invitados facilitan la conversación, aunque no todos los salones de boda ofrecen mesas redondas, en el caso de Quinta Lacy nuestras mesas sí lo son. A la hora de sentar a los invitados, hay expertos en protocolo que prefieren ordenar el puesto exacto de todos y cada uno de los invitados en cada mesa. Sin embargo, otros afirman que tanta organización puede ser demasiado impositiva para los comensales y es mejor dejar que, una vez situados en su mesa correspondiente, se sienten al lado de quien les plazca. También es importante que en el banquete, las mesas no estén ni demasiado juntas ni demasiado separadas, se tiene que poder pasar fácilmente entre ellas pero tampoco es necesario que los invitados de una mesan escuchen la conversación de los de la mesa de al lado.

Una buena distribución global de invitados y mesas siguiendo estos consejos hará que todo el mundo esté a gusto durante el banquete y recuerden tu boda como un momento muy agradable.

Tu boda civil en los salones de Quinta Lacy

Cada vez son más las parejas que optan por celebrar una boda civil. Sin embargo, un enlace en el ayuntamiento puede carecer del encanto que estás buscando para ese día tan especial. En Quinta Lacy nuestros salones están disponibles, también en invierno, para la celebración de enlaces matrimoniales civiles.
Celebrar tu boda civil en el mismo recinto donde celebrarás el banquete nupcial ofrece muchas ventajas, sobre todo a la hora de movilizar a los invitados, pues la comodidad de celebrar todas las partes de una boda en el mismo sitio evita el trasiego de coches y consecuentemente, los inconvenientes que esto puede ocasionar.
Otra de las ventajas de celebrar tu boda en nuestros salones es que podrás crear un ambiente más romántico con la decoración que si lo hicieras en un ayuntamiento, donde todo es más impersonal.
En Quinta Lacy podrás crear un ambiente único para tu boda, mucho más atractivo y personalizado que si lo hicieras en un edificio oficial. Adaptar la ceremonia y el banquete al gusto de los novios es muy importante, ya que el día de su boda lo recordarán toda la vida, por eso nosotros ofrecemos todos estos servicios cuidando al máximo detalle cada momento de ese día tan especial.

Detalles de boda que los invitados sí recordarán. Donar el dinero a una ONG

Puros, abanicos, bombones… son los típicos detalles de boda que se regala a los invitados como recuerdo del gran día ¿Pero qué pasa realmente con ellos tras el evento? La mayoría acaban en la basura u olvidados en el mismo salón de boda porque, realmente, de sentimental tienen poco.

Lo más probable es que los invitados a nuestra boda recuerden de esta, más que el detalle que regalamos, lo bien que lo pasaron, lo buena que estaba la comida o aquel momento en que los novios lloraron de la emoción. Sin embargo, tampoco queremos dejar a nadie sin su detalle de recuerdo porque es una tradición que entraña cierto simbolismo social de agradecimiento por la asistencia al enlace. Entonces ¿cómo conseguimos regalar un detalle con sentimiento real? Resulta que a UNICEF se le ha ocurrido una genial idea para resolver este problema; se llama regalo azul y consiste en comprar un kit de vacunas, de material escolar o de complementos alimentarios para enviar a niños de países necesitados, a cambio de los cuales te enviarán tarjetas con dibujos y mensajes muy originales para regalar a tus invitados y que sepan que el dinero que habrías gastado en regalarles un detalle sin ningún valor, ha sido destinado a ayudar a aquellos que más lo necesitan en su nombre. En la página web de la organización encontramos toda la información referente a esta idea solidaria.

Se puede elegir entre una variedad bastante amplia de kits de ayuda con distintos precios, para que esta opción sea ajustable a todos los bolsillos. Tras realizar la compra, pasamos a personalizar las tarjetas que queremos regalar a los invitados con distintos mensajes y dibujos y UNICEF nos las envía por correo postal para que podamos entregarlas el día de la boda, o distribuirlas por las mesas del banquete. En esta línea también ofrecen la posibilidad de personalizar las tarjetas para bautizos y comuniones.

Lo más importante de este regalo es, que no solo obsequias a tus invitados con un detalle que siempre recordarán, sino que regalas vida a niños que necesitan una oportunidad.

https://tienda.unicef.es/regalo-azul

Tengo boda ¿qué me pongo?

Muchas veces, cuando nos invitan a una boda sufrimos muchos dolores de cabeza para elegir un vestido apropiado para asistir al enlace. Queremos ir guapas, pero intentando no llamar demasiado la atención y sobre todo, que nuestro atuendo cumpla con el protocolo que exige un tipo de boda u otro. Estos sencillos consejos nos pueden salvar de un apuro:

Prohibido el blanco
Recordemos que por muy monas que queramos estar para la boda de nuestra amiga, ella es la protagonista. Queda terminantemente prohibido llevar vestidos blancos, porque el vestido de la novia seguramente lo sea. Hay excepciones, como aquellas bodas en las que los novios exigen una vestimenta concreta, como por ejemplo etiqueta o que todos los invitados vistan en una gama de colores.

Mejor evitar el negro, si es una boda de día
El negro es el color tradicional de los funerales en la cultura occidental. Actualmente no está mal visto ir de negro a una boda de noche, siempre que el conjunto lleve algún detalle que rompa el negro riguroso. Sin embargo, ir de negro a una boda de día no es muy apropiado, porque este es un color clásico para la noche.

¿Qué largo es el apropiado?
Para una boda por la mañana se recomienda llevar vestido por debajo de las rodillas.

Cuidado con los brillos
Para una boda por la noche, los brillos están permitidos porque la etiqueta dice que se ha de vestir de cóctel, sin embargo, en una boda por la mañana no podemos ir como un árbol de navidad. Mantén los brillos y los accesorios bajo control.

Tocado ¿sí o no?
Los tocados son una variante de las pamelas, cuya función es tapar el sol, por lo tanto los tocados son solo aptos para el día. Pero cuidado, si llevas tocado se supone que no te lo puedes quitar, sobre todo durante la ceremonia. En todo caso se podría quitar durante el banquete, con mucho cuidado de no despeinarse.

Solo unos zapatos, por favor
¿Te duelen los pies de tanto bailar? A los demás también. Lo sentimos, pero más te vale elegir un zapato cómodo con el que seas capaz de aguantar la boda de cabo a rabo. No deberías llevar unas chancletas ni alpargatas en el coche para quitarte los tacones cuando te duelan los pies. Mejor procura elegir un tacón de altura media o baja para no tener que quitártelos.

Boda civil en el Jardín La Pérgona,

CÓMO ELABROAR LA LISTA DE INVITADOS SIN QUE CUNDA EL PÁNICO

Elaborar la lista de invitados a una boda puede ser uno de los momentos más críticos de su planificación, pues para confeccionarla entran en juego muchos factores que preocupan tanto a los novios como a los padres ¿A quién invitamos? ¿Y cómo los sentamos? ¿Y los invitados que vienen de fuera? Para realizar la lista de invitador y su distribución sin causarnos demasiados dolores de cabeza, lo mejor es que novios y padres se sienten a negociar y elaboren un plan definido al respecto. Estos pasos pueden ayudarte a conseguirlo:

¿Cómo va a ser la boda?
El primer paso es plantear si queremos una boda íntima, solo con la familia y amigos más cercanos, o un bodorrio por todo lo alto al que asista hasta nuestro profesor del gimnasio.

¿A quién hay que invitar sí o sí?
El segundo paso es plantearse quienes son los invitados imprescindibles de los que parte la lista. Se trata de aquellas personas fundamentales en la vida de los novios sin las que no imaginan su boda.

¿Qué presupuesto tenemos?
Después de decidir quiénes son los invitados imprescindibles, podemos ir haciéndonos una idea de cuánto va subiendo el precio de la boda. A partir de aquí podemos plantarnos o aumentar el número de invitados si nos queda dinero del presupuesto para seguir invitando.

¿Cómo los sentamos?
Aquí llega la parte más difícil, sentar a los invitados según su afinidad es muy importante, porque en todas las familias puede haber roces entre determinadas personas. Lo mejor es que empecemos por plantear quienes no pueden sentarse juntos de ninguna manera, una vez hayamos distribuido a las personas menos afines entre sí en distintas mesas será más sencillo repartir a los demás.

Estos sencillos pasos pueden ayudar mucho en el proceso de planificación, pero has de ser consciente de que hay que tomárselo con calma y se trata de alcanzar decisiones consensuadas. Un último consejo, intenta no estresarte demasiado, al final todos tus invitados asisten a tu boda porque eres importante para ellos, así que procurarán conformarse con el sitio en el que les toque sentarse.